(0034) 964837688 info@ gimeno111.com

Más de 2.000 millones de usuarios de Internet en todo el Mundo. Más de 2.000 millones de personas que consultan y crean contenidos, que comparten conocimientos, que se relacionan, que opinan, que consumen y deciden qué consumir a través de opiniones de personas a las que no conocemos…

En paralelo, tenemos una tecnología que ha penetrado en nuestra vida de forma directa y que ha venido para quedarse. Dispositivos móviles, tabletas o Smart TV, nacidos de la mano de Internet,  se han convertidos en compañeros de nuestra rutina y dinámica diaria personal y profesional.

Y todo esto va a una velocidad de vértigo. El Internet de las Cosas está llegando y generará cambios todavía más relevantes en nuestra vida, en nuestro entorno y en  nuestro consumo. Por ejemplo, poder conocer el grado de humedad de las plantas de nuestro jardín y poder regarlas, o programar el riego, a través de nuestro dispositivo móvil es ya una realidad.

La suma de los factores Internet + tecnología han cambiado nuestra forma de ser, de trabajar y de consumir. Como resultado de este mix, se ha generado un cambio de perfil en el consumidor que ahora dispone de un poder que nos obliga, desde el punto de vista de las empresas, a ponerlo en el centro de toda nuestra estrategia y estructura corporativa. O modificamos y adaptamos nuestro modelo de negocio, de comunicación, de marketing y de comercialización a esta realidad de usuarios, tecnológica y de consumo, o seguramente nuestra empresa desaparecerá.

Uno de los indicadores que más se utilizan para ver esta proyección es la cifra de e-commerce. Si analizamos las cifras de comercio electrónico en nuestro país, vemos que- según la CMT- en el primer trimestre del año 2013 las empresas españolas facturaron 2.822 millones de € en venta online. Una cifra un 15,1% superior a la del año 2012 y lejos a la de hace 5 años en la que se situó en 1.195 millones de € en el mismo periodo.

El crecimiento de estos indicadores va en paralelo al grado de incorporación tecnológica en los hogares y al aumento de la madurez tecnológica de los compradores que obligan a empresas a buscar nuevos canales de venta más efectivos y rentables para sus productos. Y ante esta situación, tienen cabida, tanto las grandes empresas como el pequeño comercio local. Todos pueden acceder a las herramientas  digitales necesarias, la clave está en el grado de conocimiento del usuario potencial, el tiempo dedicado a estas herramientas y la capacidad de gestión de las mismas.

En los últimos años se viene insistiendo en la necesidad de cambiar la forma de comunicarse con los clientes y la necesidad de dialogar con ellos. En muchas ocasiones, las empresas limitan sus acciones a desarrollar y gestionar sus perfiles en redes sociales como Facebook o Twitter. No entran a analizar aspectos más profundos como la navegabilidad de los usuarios dentro de su página web, la atención al cliente en los entornos 2.0, la monitorización, el SEO, el estudio de las estadísticas generadas, retornos de inversión, la generación de contenidos o herramientas que nos permitan dar valor a nuestros potenciales clientes y, al mismo tiempo, conocer sus necesidades o hábitos, etc. Son aspectos que se escapan, pero que en sí mismos, son claves para la correcta gestión del entorno digital en el marco de la comunicación y el marketing de nuestra empresa.

Para los responsables de comunicación y marketing de las empresas es cada día más necesario disponer de una visión global de todos los elementos que participan en la gestión y operativa del proceso de digitalización de sus empresas.

Este planteamiento es necesario para poder definir una estrategia ajustada a las necesidades reales de una empresa en el contexto actual, analizar indicadores que nos vienen a través de estos canales y, sobretodo, para la toma de decisiones estratégicas. Pero esto no es sólo para las grandes empresas, ya que puede ser escalable y adaptable a pequeñas empresas y comercios.

Con la tecnología actual ya no es necesario disponer de conocimientos en programación para poder actualizar y modificar nuestra página web o dar de alta productos y gestionar nuestra plataforma de comercio electrónico. Podemos acceder de forma gratuita a las estadísticas y con conocimientos, realizar análisis básicos que nos pueden permitir conocer el perfil, el flujo de llegada de los usuarios a nuestra web y aquellos elementos que más les genera interés, entre otros aspectos.

El reto está en disponer de una visión integral y entender la lógica de Internet para construirnos un criterio a la hora de definir nuestra hoja de ruta en la aventura online de nuestro negocio.